A veces, la rutina de la ciudad nos pasa por encima. El ruido, el tráfico y los horarios nos hacen olvidar que. A pocos kilómetros, el ritmo es otro. Si sentís que necesitás bajar un cambio, planear una escapada fin de semana no es solo un lujo, es casi una necesidad para recargar energías.

La buena noticia es que no hace falta irse lejos ni gastar una fortuna. Los lugares turísticos Buenos Aires ofrecen una variedad increíble de paisajes: desde lagunas y ríos hasta campos infinitos y esquinas con historia. Hay una mística especial en agarrar el auto o el tren y ver cómo el paisaje de cemento se transforma en verde.
Calles tranquilas, tradiciones vivas y un ritmo que invita a frenar y mirar alrededor.
Este tercer lugar demuestra por qué los pueblos de Buenos Aires siguen siendo el alma del interior.
Aunque Tigre es un clásico, el verdadero secreto para quienes buscan escapadas cerca de Buenos Aires con un toque más agreste está en combinarlo con Villa La Ñata. Tigre te ofrece el Puerto de Frutos y el paseo tradicional, pero si cruzás hacia La Ñata, te encontrás con un ambiente mucho más relajado.
¿Qué lo hace especial? Es el equilibrio perfecto entre agua y gastronomía. En Villa La Ñata, podés comer con vista al canal en restaurantes rústicos y caminar por pasarelas de madera sin el amontonamiento del centro de Tigre. Es ideal si querés sentir que estás en el Delta sin necesidad de tomar una lancha colectiva por horas.
Ubicado en el partido de Exaltación de la Cruz, Capilla del Señor parece detenido en el tiempo. Fue el primer lugar declarado "Pueblo de Interés Histórico Nacional", y se nota en cada esquina.
¿Por qué ir? Es una de las mejores opciones de pueblos para visitar en Buenos Aires si te gusta la arquitectura antigua y la tranquilidad absoluta. Sus calles arboladas, la plaza central y la vieja estación de tren invitan a caminar sin apuro. Es perfecto para desenchufarse del celular y conectar con la historia bonaerense.
Muy cerca de San Andrés de Giles, Villa Ruiz es un paraje pequeño que viene ganando fama entre los amantes del buen comer. Es una aldea rural auténtica, donde la siesta es sagrada.
La experiencia real Acá se viene a comer bien. Los almacenes de campo ofrecen picadas, asados y pastas caseras que te hacen sentir en la casa de la abuela. Es una de esas escapadas en Buenos Aires ideales para ir en familia, disfrutar de un almuerzo largo y volver con la panza llena y el corazón contento.
No es un pueblo típico, y eso es lo que lo hace fascinante. Para llegar, necesitás tomar una embarcación desde Tigre o Puerto Madero. Es una reserva natural con una carga histórica pesada (acá estuvieron presos varios presidentes argentinos).
¿Qué vas a encontrar? Selva ribereña, ruinas de una antigua cárcel, un teatro histórico y panaderías que hacen un pan dulce legendario. Si buscás lugares escondidos provincia de buenos aires, la isla es una joya. Caminar por sus senderos rodeados de naturaleza es una experiencia que te desconecta del mundo real.
Conocido como "la pequeña Siria", La Angelita es un pueblo muy pequeño en el partido de General Arenales. Lo curioso de este lugar es que gran parte de su población desciende de inmigrantes árabes que se asentaron allí hace décadas.
Identidad local Es un destino distinto. Acá no vas a encontrar el típico turismo masivo, sino historias de inmigración y, si tenés suerte, platos típicos de la cocina árabe mezclados con la costumbre criolla. Es uno de esos pueblos cercanos a buenos aires (aunque requiere un viajecito más largo) que valen la pena por su singularidad cultural.
Si hablamos de lugares para visitar en Buenos Aires, Areco es la figurita difícil de ignorar. Es la cuna del gaucho y conserva las tradiciones como pocos lugares en el país.
¿Por qué es ideal para una escapada? Porque respirás cultura. Podés visitar talleres de platería, museos gauchescos y pulperías históricas como La Blanqueada. Caminar por la costanera del río Areco con unos mates es un planazo. Aunque es turístico, mantiene ese aire de pueblo orgulloso de sus raíces.
Este pueblo del partido de Luján revivió gracias a la comida. Su vieja estación de tren es el centro de todo, y alrededor florecieron restaurantes de campo que ofrecen menú fijo y libre.
Lo destacado Es una de las escapadas de fin de semana cerca de Buenos Aires más elegidas por los porteños porque queda muy cerca (menos de 90 km). Vas a ver casas antiguas de ladrillo a la vista y ferias de artesanos. El plan es simple: llegar, recorrer la feria y sentarse a disfrutar de un asado de aquellos.
"Uribe", como le dicen los locales, es encantador. Tanto que fue escenario de varias películas (como las de Alan Parker o Leonardo Favio). Está cerca de Cañuelas y se ha convertido en un referente de la cerveza artesanal y los fiambres.
¿Qué hacer? Recorrer sus calles de tierra, visitar la vieja estación y, obligatoriamente, probar una picada en algún almacén de ramos generales reconvertido. Es ideal para ir con amigos, probar cervezas locales y disfrutar del atardecer en el campo.
En el partido de Carmen de Areco, Gouin es conocido como la Capital Nacional del Pastelito. Es un pueblo mínimo, de pocas manzanas, donde la paz es total.
El atractivo principal Si sos dulcero, este es tu lugar. Cada diciembre celebran su fiesta nacional, pero durante todo el año podés conseguir pastelitos caseros increíbles. Es una de esas escapadas de fin de semana donde el único objetivo es comer algo rico y escuchar el silencio del campo.
Lobos combina historia (es el lugar natal de Juan Domingo Perón) con naturaleza. La laguna de Lobos es su principal atractivo y un imán para quienes disfrutan de los deportes náuticos o la pesca.
Experiencia al aire libre Es perfecto para alquilar un bote, hacer kitesurf o simplemente hacer un picnic en la orilla. La costanera está muy bien cuidada y el centro del pueblo tiene edificios históricos muy lindos. Una opción muy completa si buscás actividades variadas.
Quizás el más famoso de los pueblos de Buenos Aires con laguna. Chascomús es grande, tiene vida propia, pero la vuelta a la laguna (el camino de circunvalación) es un paseo obligado.
¿Por qué volver siempre? Por sus atardeceres. Ver caer el sol sobre el agua en las escalinatas es impagable. Además, es famoso por sus medialunas de atalaya (en la ruta) y por tener una oferta de alojamiento muy amplia, desde campings hasta hoteles boutique.
Ubicado dentro de la Reserva de Biosfera del Parque Costero del Sur, Punta Indio es pura naturaleza. Acá el Río de la Plata es inmenso y la vegetación es selvática.
Turismo tranquilo Es el destino para los amantes del eco-turismo. Senderos verdes, mariposas, aves y playas de río tranquilas. Es un lugar bohemio, relajado y perfecto para desconectar de verdad. Si buscás lugares escondidos provincia de buenos aires donde la señal del celular importa poco, andá a Punta Indio.
Al norte de la provincia, sobre el río Paraná, San Pedro ofrece paisajes de barrancas verdes y vistas panorámicas hermosas.
El sabor local No te podés ir sin probar la ensaimada (herencia de la inmigración mallorquina) y las naranjas de ombligo. El paseo por la costanera y el centro histórico es muy agradable. Es una escapada fácil por la autopista Rosario-Buenos Aires y ofrece un mix ideal de río y ciudad pequeña.
Explorar 13 pueblos cercanos a Buenos Aires es una invitación a descubrir lugares escondidos y llenos de autenticidad. Provincia ofrece sinfín de opciones para quienes quieren escapar del ruido y sumergirse en la historia, la cultura y la naturaleza local. No hace falta viajar lejos para vivir una experiencia única. Basta con planear una escapada en Buenos Aires y dejarse sorprender por sus rincones más auténticos.
¿Cuál es el mejor destino para ir en pareja?
El Delta de Tigre es imbatible para parejas: cabañas privadas sobre el río, cenas íntimas y una desconexión total de la rutina urbana a pocos minutos.
¿Dónde puedo ir a comer rico y abundante?
Carlos Keen y Tomás Jofré son los reyes gastronómicos. Ofrecen parrilla libre, pastas caseras y picadas de campo en un entorno rural ideal para la sobremesa.
¿Qué pueblo recomendás para ir con chicos?
Chascomús y Lobos son ideales. Tienen laguna para pasear, mucho espacio verde seguro para correr y actividades al aire libre que entretienen a toda la familia.
¿Hay opciones baratas para viajar sin auto?
Sí, el tren es tu mejor aliado. Los ramales a Tigre, Chascomús o San Pedro son opciones muy económicas, cómodas y te dejan cerca de los centros turísticos.
Busco paz absoluta, ¿dónde no hay gente?
Si querés silencio real, elegí Villa Ruiz o Gouin. Son pueblos auténticos de campo, con calles de tierra y una tranquilidad que resetea la mente al instante.
¿Qué lugar tiene más historia y tradición?
San Antonio de Areco y Capilla del Señor respiran historia. Vas a encontrar museos gauchescos, arquitectura colonial bien conservada y pulperías que te transportan al siglo pasado.
¿Cuál es ideal para ir y volver en el día?
Uribelarrea es perfecto para una escapada express. Queda cerca, recorrés el casco histórico rápido y terminás el día picando fiambres artesanales y tomando una cerveza local.
Reseña del cliente